El
sábado 4 de mayo a las 18hs. nos acercamos a Gratallops para disfrutar de la 7ª
edición del Tast amb Llops, organizado por el hotel Cal Llop. Se presentaban
las nuevas añadas de las bodegas del pueblo y algunas con un serio perfil de
futuro. Probamos algunos vinos fantásticos como por ejemplo Laurel 2010 de Clos
i Terrasses, un torrente de fruta (pura fresa a primer golpe olfativo) con
mucha vida por delante. De la bodega Saó del Coster el ecléctico Fredi Torres
nos ofreció (recién sacados de la barrica) el Planassos 2009 y un nuevo
proyecto llamado Pujada 2009, muy recomendable, que saldrá al mercado el
próximo octubre. Recuperando viñas viejas de carinyena Torres ha conseguido poner
énfasis en cómo se encaran las viñas por encima de la altura a que están
plantadas. René Barbier jr. nos dejó probar su Partida Pedrer 2011 (elaborado
en ánforas) y su Partida Bellvisos 2011, que a pesar de que tardará un par de
años o tres en salir al mercado se presenta como un vino muy interesante y
donde se ha buscado la frescura por encima de todo. Isabelle nos trajo de
Clos Mogador la añada 2011 de Manyetes, que pareció provocar sensaciones encontradas
aunque a nosotros nos pareció sensacional. Con un 90% de carinyena, parece
haber superado la calidez y sequía de su añada, aportando un toque fresco y
balsámico e intuyéndose a la vez mucho trabajo tras su vinificación, algo que
nos confirmó el mismo René senior. Sara Pérez trajo en primicia su Escurçons,
Pesseroles y Mas Martinet 2010. Nos cautivó la potencia del segundo, que sin
duda maridará perfectamente con comidas de alto voltaje. Martinet continúa
aunando esa mineralidad prioratina con una acidez tremenda que garantiza años
de mejora.
Sin
embargo la mejor sorpresa nos la deparó Álvaro Palacios. Si bien su Gratallops
Vi de Vila 2011 apunta muchas maneras, en lo que puede ser un vino con largo
recorrido la estrella fue sin duda el Finca Dofí 2011, que apabulla con su elegancia
sin paliativos. La fruta y los lácteos están integrados de manera majestuosa en
el perfume de roble que se intuye. La botella lo acabará de redondear y
convertir en un vinazo que le va a poner las cosas muy difíciles a su hermano
mayor, L’Ermita. Sin duda para nosotros lo mejor del fin de semana.
El
ágape servido por Cal Llop estuvo a la altura del evento, quizás un poco justo
para la afluencia pero lo ofrecido estaba bien elaborado al menos y los platos
llegaban a buena temperatura.
Otras bodegas participantes fueron: Celler de l'Abadia, Clos Figueras, Celler Ripoll Sans, Celler Cecilio y las invitadas Scala Deï, Ficària y Domaines Georges Vernay.
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